Fragmentos al ocaso
Primavera beodo, sigue la senda, donde el hielo se funde en engañosas aguas. Perfección basta en la multitud de nadie, mientras el deseo de violetas reaviva la cabellera. Romperé los sauces que nos atan al desierto, abriré puertas a la libertad del canto sin máscara. En el combate reservado de