Toda su vida se dedicó a mullir la...
Toda su vida se dedicó a mullir la realidad de sus congéneres con mentiras blancas.
Un día la encontraron a punto de asfixiarse entre las plumas blancas de su jaula de cristal. Fue la primera vez que se ahorró regalar su sonrisa a desconocidos, aunque eran sus salvadores, los que acababan de salvar su blanca vida de zambullirse en el negro sin retorno.