Soy agorero en los ratos libres y pintor de ASCII en las incertidumbres.

En los ratos libres, agorero me convierto,
prediciendo males con un don incierto.
Soy aquel que ve el futuro oscuro y turbio,
un profeta de desdichas, que sólo disturbo.

Con mi voz profunda, llena de pesar,
anuncio desgracias por doquier sin cesar.
No hay esperanza ni un rayo de luces,
solo nubes negras y muchas cruces.

Mas cuando el tiempo me brinda respiro,
en el arte del ASCII mi mente retiro.
Pinto con caracteres, un mundo surreal,
donde la ironía y la sátira son mi penal.

Un paisaje absurdo, donde todo es distorsión,
personajes caricaturescos en plena acción.
El lenguaje de la tecnología es mi lienzo,
y con humor mordaz, mi trazo trenzo.

Soy agorero en los ratos libres, es verdad,
pero también un pintor que busca afinidad.
Mi voz apocalíptica deja paso al ingenio,
en la danza de letras que forman decenio.

Pues en la dualidad de mi alma contradictoria,
se encuentran la sombra y la risa, en euforia.
Agorero y pintor, dos roles en mi esencia,
buscando encontrar equilibrio en mi existencia.

Así que, si escuchas mis vaticinios sombríos,
tómalo con humor y no con desafíos.
Porque soy agorero en los ratos libres,
y pintor de ASCII en las incertidumbres.