Historias
Teletipo
El editor de esta sección ha sido reemplazado. Mientras nos encontremos en esta situación rogamos a los amables lectores, mientras tanto, se sirvan extraer del teletipo por sí mismos las noticias que vaya escupiendo puntualmente.
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Historias
La luna es el boomerang que no quiso regresar.
Historias
Ante tanto bendito, mi hermano y yo, nos hemos visto obligados a beatificar y santificar a nuestros hermanos más recalcitrantes: S. Fermín, por sodomizar a los toros de Pamplona (aunque ahora los que se corren son los toros) Sta. M. Goretti, por hacer películas porno-gore, snuf movies y demás
Historias
Y en eso, mi hermano y yo decidimos bajar a las ciudades, en busca del lustrado linaje de los antiguos héroes y heroinas, y vaya si los encontramos: alfareros de edenes de cemento, geishas sifilíticas en los cauces secos de los ríos, adolescentes que se dejaban morir para liberar al
Historias
Amemos el haiku Adoremos sus palabras: Multiplicidad…
Historias
Voy a poner mi copa invertida para llenarla de sombra y emborracharme de abismo.
Historias
El robot 127.0.0.1, llamado también Gardner, recorría, con la puntualidad maquinal que uno espera de este tipo de seres, la Trampilla del transbordador. Su cometido era meticulosamente ejecutado. Sólo un robot hubiera sido capaz de mantener alejados a los terribles Glands, sin embargo… –Nadie sabe que en
Historias
En cualquier camino que emprendas siempre encontrarás algún León Cobarde, algún Leñador de Hojalata y algún Espantapájaros, ellos te acompañarán alegremente por la senda de baldosas amarillas… para darte de Oz-tías.
Historias
La muerte es la tisana más natural que conozco para descansar, no falla nunca. Por eso, me gustan los francotiradores de vocablos, especialmente si disparan a los franquistas…
Historias
Desde aquel once de septiembre, Manuel –en que salimos espitados desde las torres gemelas a este cielo, mientras nos concedían la hipoteca– han pasado ya cinco años. Cinco largos años que damos vueltas en el aire intentando que nos dejen entrar en algún paraíso celeste. En los paraísos de Alá
Historias
Mi hermano Ahasvero y yo aporreábamos inútilmente las puertas del cielo, pero allí dentro no parecía quedar ni una libra de piedad para nosotros. Y es que aún nos faltaba por pagar 60 cuotas de nuestras respectivas hipotecas.
Historias
Asesiné a C. G. Jung; los Dioscuros fueron mis mentores mientras era caballero con el Rey Arturo. Mío es el libro de los Símbolos, que algunos erradamente atribuyen a Don Rodrigo… ese otro judío ab-errante!