La ingeniería rápida o ingeniería de prompts es una técnica utilizada en la inteligencia artificial (IA), concretamente en el procesamiento del lenguaje natural (PLN). En la ingeniería de solicitudes, la descripción de una tarea se incluye en la entrada como una pregunta, en lugar de estar implícita. Esto permite una comprensión más explícita y precisa de la tarea, mejorando el rendimiento del sistema de IA.

La ingeniería de prompts es una práctica en la que los usuarios ajustan o diseñan cuidadosamente las consultas o comandos que le dan a modelos de lenguaje como GPT-3. El objetivo es obtener respuestas más específicas o deseadas del modelo. Los prompts son las instrucciones o solicitudes que se envían al modelo para generar una respuesta.

Los ingenieros de prompts pueden experimentar con diferentes formulaciones, longitudes o estructuras de texto para influir en las respuestas generadas por el modelo. Esto a menudo implica un proceso iterativo de prueba y ajuste para optimizar la salida del modelo de acuerdo con los objetivos del usuario.

La efectividad de la ingeniería de prompts depende de varios factores, como la comprensión del modelo de lenguaje, la elección de palabras clave y la estructura gramatical de las instrucciones.