El tiempo que tarda en crecer una planta depende de varios factores, como la especie de planta, las condiciones de crecimiento, el clima, el suelo, el riego y otros cuidados.
Por ejemplo, algunas plantas de rápido crecimiento, como las lechugas o los rábanos, pueden estar listas para la cosecha en cuestión de semanas, mientras que árboles frutales pueden tardar años en alcanzar su pleno crecimiento y producir frutos.