Vi una película de zombies y allí me...
Vi una película de zombies y allí me enteré de que éstos se alimentan de cerebros. Fue un alivio. Ahora me siento a salvo.
Vi una película de zombies y allí me enteré de que éstos se alimentan de cerebros. Fue un alivio. Ahora me siento a salvo.
Para bajar la prima de riesgo…. contraten a Lotina.
No era capaz de amar a alguien, pero no evitaba querer ser amada.
Bebiendo de mi jarra chisporrotean mil ideas que tras depositarla sobre la mesa se disipan como las burbujas de mi tónica light.
Quisiera seguir… me provocas y vuelvo a sentir. Quisiera seguir(te)… me invitas y vuelvo a perder(me). Quisiera… Seguir.
¿A que huelen las nubes de cloroformo?
Nos rescatan!!, ¿pero donde nos llevan?
La primera regla del cristianismo debería ser igual que la primera regla de «El Club de la Pelea».
Tú, yo. Pronombres personales temerosos de entregarse al verbo.
Lo llamaron científico, estadista y pensador. Pero nunca fue tan feliz como cuando lo llamaron «Bichi».
Cuando alcancé la sabiduría, ella me miró y dijo: «Ya me alcanza cualquiera».
No es más ágil un atleta que quien se cae de un árbol.