¡Agoniza Con el rostro desnudo de alegría y...
¡Agoniza! Con el rostro desnudo de alegría y la paz arrancada a borbotones; con el cuero del alma hecho jirones, la conciencia acomete un nuevo día. Acogido al derecho de ordalía, no se exime el afán de sus funciones blandiendo, al sucumbir, preciados dones aunque el mal lo alancee a