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# Un viento cimarrón
- URL: https://idea.ghost.io/un-viento-cimarron/
- Published: 2024-01-05T13:49:34.000Z
- Updated: 2025-01-05T09:18:34.000Z
- Description: Poesía infinita
- Author: A. Alfaro
- Tags: Pensamientos, Historias

Un viento cimarrón cabalga   
como vestigio mudo   
tengo que caminar dos mil millas   
aprendiendo sin sangre   
de pálido gris que me estremece   
hasta volver a mi lado del sofá   
una fiera serenata   
por ti bebe y brinda   
no asoma el llanto   
viejo lirio del campo   
por ahora  
nada, corre y vuela  
regresa pronto  
no importa el nombre  
está aquí para quedarse  
un audaz banquete de chorlitos  
bailando en la calle  
esa arena tan hija del mar  
ligeros hay que cabalgar  
hoy, cuando más joven soy  
un himno que suena en lo lejano  
otra chica, otro planeta  
del arrecife al piélago  
alodial  
abandona tu sombría opinión  
dónde estás?  
escucha la música del céfiro  
con azulado delirio  
en los finales clandestinos  
con juventud de mayo  
el mundo está dispuesto  
asciende vulnerable  
serpiente fría del invierno  
mi beso cuelga de tu labio  
cada tibia mañana  
relumbrando en mi cabeza  
porque quiero escribir  
el lago a donde va el cisne  
estoy pensando en ti  
incluso la bruja más vieja  
se suicida  
coreando alegremente  
abreva la intemperie  
entre las flores muertas  
puntual y certeramente  
aunque hable solo  
una muerte glacial  
hinchada vela para un largo viaje  
entre la sepultura ciega  
te dejas embriagar  
capaz de morir sin decibelios  
toda la gente lo dice  
ardiente  
en el estanque quieto  
donde suena el eco  
versa, ora hasta el infinito  
un sol, cuya aurora sonríe  
una noche robada  
en el enigma de un rincón  
comienza a despertarse  
la bruma nocturna exhala  
un glorioso estruendo mudo  
ágil y diligente  
se agostó de desidia  
sale una rana  
en la quinta avenida de neón  
el sol era memoria  
ni rastro  
junto a la charca  
en el ebrio verano  
entre las cortesanas  
penetra su voz hasta la roca  
en mi faro perdido  
camino solitario  
apacible insulario de desdichas  
con su ala única de águila  
chica furtiva del viernes  
aunque ¿quién sabe?  
del lado oscuro  
víctima de la ebriedad  
luce remotamente  
un cantar fuera de tono  
te abrazo  
sin miedo de lavar la herida  
en la brisa meditada  
según se agita  
oh, noble dama  
insaciable  
más que una sensación  
el viento de otoño  
ya no me acuerdo  
el espejo no aprende nuestro gesto  
en el fondo, sin límite  
en tu boca aletea  
una pandemia del alma es Pandemonia  
transeúnte  
en el cabaret celeste  
la vibrante cigarra  
con brisa matinal  
mi nube tormentosa de mayo  
nube, limusina del cielo  
no lo pienses dos veces  
dónde o cuándo?  
febril sirena de las esferas  
angelote con alas  
solapante y teatral  
mi trueno tras tu rayo  
fiel a las migajas de la luna  
—y qué?  
un insondable río  
no tienes que ser lejana estrella  
tiene un destello divino  
una herida amapola  
luz de la hoguera  
¿por qué sobre mí?  
carajo  
replegado en mi estancia  
te escribo otra canción?  
tiempo de alegría, oh virgen!  
ondulando las aguas  
en tu cristal solemne  
un nuevo mirlo  
despioja su camisa  
nuestra salvaje foresta  
deja que el buen tiempo llegue  
un pirata del caribe  
en el oscuro camino del astro  
la suerte está eyaculada  
se dijo alguna vez  
en tu regazo  
en el vals de un pífano ronco  
un sepelio de voz  
dulce muchacha del paraíso  
feroz es el viento implacable  
oscuro cigarro tras caoba café  
lóbrego sobre lóbrego  
el templo yermo de la duda  
en el profundo y ancho azul  
mágica mujer de rojo  
si se empaña  
por el crepúsculo del blues  
una sideral región  
si los fantasmas duermen  
mira la hierba germinar  
en un instante  
con voz quebrada  
si puedes palpitar solitario  
ponme un café, lleno de noche  
quizás por eso está  
la colina de cerezos  
para hacer esperar al hombre  
lo más seguro salga el sol  
una esquiva noche  
al nuevo sol  
al parecer escapa  
el día que llegas al mar  
la luna es un mendigo tuerto  
¿soy yo esa chica?  
con el suspiro de la bruma  
se pudre o se renueva?  
oh, valquiria  
de etéreo simulacro  
el sol es un caldero bien fregado  
aquel trofeo nebuloso  
caen las alas al abismo  
parte de ti  
—día tras noche—  
ríndete al murmullo de la ciudad  
una nube sombría y remolona  
mejor aún?  
lloreando cencellada  
más sereno  
en un viaje de mil millas  
frente a las puertas de la luna  
puedo soñar despierto  
contra el rompedías  
encontré la eternidad  
más viva, más desnuda  
de la perdición  
corazón de cerezo  
rezuma olor a madera  
más me vuelvo a mirarla  
dentro de la sombra caoba  
se inclina sobre el cadáver diciendo…  
el tiempo corre  
amante de Roma  
con viento fresco  
cae hialino el cristal de nieve  
un salvaje día  
embiste sin domar  
balido tras balada  
cabalga de nuevo  
conmigo eternamente  
no puedo tomarme en serio  
nada nos queda  
seguramente también  
mendigo ciego que murmura  
está luciendo suave  
indeleble y sublime  
un rescoldo estelar  
el espejo no entiende nuestra cara  
recuerda siempre  
un nocturno homenaje  
insumisa noche del desierto  
para salir de esta estrella  
al borde del abismo  
en blanco y negro  
más…  
cae sobre mi  
de ausencia desnuda y cenicienta  
se ruboriza el piélago  
enciende mi peregrina voz  
leve y lívidamente  
sueño en el desierto  
deja tu huella hoy  
espera…  
sueño del terafante  
en voz alta y sonora  
—absurdo! demencia!  
pones una sonrisa en mi cara  
bordado con mi cuerpo  
un eco se hizo campo de corales  
se anuncia silente  
otra embriagadora balada  
en un oscuro trueno  
mientras hablo sola  
no necesita eso  
ahora y siempre  
otro naufragio  
la mente resopla confundida  
como judío errante, no tengo precio  
sin penas y sin pan  
el verano lo viste  
en cada historia  
silente todavía  
no lloro lágrimas  
¿alguien puede explicarlo?  
una bagatela de violín  
día tirado al retrete  
del azul lacrimoso  
en toda su eternidad  
del arrítmico latido  
la luna sigue girando  
no se acaba el camino  
canta hasta el trébol  
un nardo lanza al viento  
para romper el techo de cristal  
mi montón de huesos  
con la oblicua mirada del loco  
un hombre al piano  
se infla optimista  
no puede ver tu esencia  
el liego abandonado  
tiembla en el silencioso paisaje  
corcoveando equino  
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.  
soy yo quien te escribe  
una grave montaña  
febril cual mosca cojonera  
mira el hervor de su cicuta  
salvo en la sombra  
de París y Madrid  
me pregunto  
encontraba otro mar  
moldeable de promesas  
el universo en su rescoldo  
un collar de perlas engarzado  
se desmayó de primavera  
un día de nieve todo cesa  
se pavonea el pisaverdes  
sin pensar en el desolado lirio  
a sueldo de Moscú  
nuestro fuego rezonga  
el banquero araña su ábaco  
delirescente, azulino  
laberintos delusorios  
de pereza sufrida  
si supiera bailar  
la ninfa ya no huye  
nadie sabe…  
caen las hojas  
un ingenio penetrante  
lo que todo el mundo dice  
esta oscura y densa selva  
lo que nos atraviesa  
—¡oh, roedores judiciales!  
parte de mi  
caminando bajo el verde tilo  
en un fundido a negro  
la cúpula de una nube  
herida de los labios  
todo mi fuego  
aguacero de versos  
—¡abrid la ventana  
un par de corazones escarlata  
tras el verde ciprés  
tras vivir y soñar  
veo mi palabra perdida  
háblame de la ociosa pubertad  
sobre el verdor inédito  
«allegro ma non troppo»  
con sanguino añejo  
llora en la lluvia, redundante  
jugando al escondite  
sólo a veces  
pétalo de azahar  
… mutis por el fiordo  
mi satán desatado  
postreramente  
sin soñarlo siquiera  
crepitando sutil  
de tierra y cielo  
también llega a su ocaso  
Destructor y creador  
tan risible como arrogante  
el azul que me llena  
sin nombre  
mas, sin sobresaltos  
nuestro amor  
cruzar la puerta  
sin embargo, oh sin embargo  
si anochecen lunas en tu piel  
más cerca aún, más cerca  
pero di que serás mía  
abrázame con fuerza, insensato!  
ora interminable  
ahora que llueve  
sumiso como esclavo  
ven a bailar conmigo  
ante un vendaval  
se convierte en canción  
con ceniza de luna  
indemne entre el cieno de cloaca  
bajo el fuego impetuoso  
al emerger de las aguas  
gimoteando lluvia  
estrella fugaz  
amada ninfa  
entre penumbra e intemperie  
de nieve pegajosa  
agradable recuento del latido  
en la ladera  
con el brillo de un alma brumosa  
puede ser poco inteligible  
pavimento de tumba  
el verano sestea entre mies  
con hervor sanguíneo  
con lágrima de abril  
rebosante de gracia  
llueve suavemente  
conspirando en el cielo  
en el muro con lepra de un siglo  
sometiendo a las olas de arena  
como vieja armadura oxidada  
acaso no es así?  
tocaba el saxo  
para, gozosos, celebrar el día  
¿cómo reparar un corazón roto?  
limusina  
bacante surgida de mi sombra  
amor de verano  
mi silencio indolente y cobijado  
en el profundo cielo y en el mar  
huele a miel y rosa  
¡ay la leche!  
hay señales en la niebla  
contigo siempre  
ora breve y fugaz  
por el oleaje empecinado  
embiste nuestro rostro  
con mística ebriedad  
qué nos queda?  
sombra sin ojos  
bebe un vino amargo  
¡toma castaña, Pandemonia!  
cuando estás aquí  
las hormigas arrastran  
mi domingo de harápos  
con la mítica valquiria  
latiendo al unísono  
di lo que quieras  
pongo una sonrisa en tu boca  
vuelo a casa  
una palabra que grita  
en la ensenada  
con herrumbroso atardecer  
—las olas están rotas  
no se acaba la calle  
escarcelante, libre  
llueve un raudal de luz  
llega otro día  
surge siniestramente del naufragio  
ninfa del cielo  
ondea la nieve su bandera  
al volver triunfal  
un delusorio suspiro  
con párpado de escarcha  
niño de escarcha  
se disuelve y coagula  
a su embrujada hora  
de vuelta a la melodía  
rescoldo sepultado  
cuanto más me alejo  
sin azul ni desierto  
una nada nadea  
no será alcanzable  
—la savia no está lejos  
un silencio invisible  
capitán Cebada  
en la caverna  
el eco claro de tu voz  
su satán, otra vez!  
agua llorada que cae  
mientras pescas en un río revuelto  
semejante a las sendas del mar  
nuestro caballo más veloz  
te entiendo, hermana  
viejo y olvidado amor  
si ya no significa nada  
el origen de toda actividad  
a veinte bajo cero  
a veces  
al alba y al ocaso  
del frío monte al salvaje lago  
breve cortejo nupcial  
el azul es fácil de amar  
radiante por el áureo  
mira de cara o de reojo  
dios bendiga el blee blop blues  
mi candor nativo  
lanza sus perlas la tempestad  
te entiendo, hermano  
mi frente sangrante  
rompe las enseñanzas de Orfeo  
fascinando sin más  
con este swing sombrío  
nada puede quedar  
incontestable  
en mi propia piel  
si no hay forma de decir adiós  
de estrellas deslunadas  
con el humo y ceniza terminales  
a remojo del cielo  
la sombra mendiga.