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# Sombra y fulgor
- URL: https://idea.ghost.io/sombra-y-fulgor/
- Published: 2025-04-02T18:31:04.000Z
- Updated: 2025-04-02T18:31:04.000Z
- Description: "y amarlo hasta que duela"
- Author: A. Alfaro
- Tags: #Pensamientos, #Historias

Anhelas lo que no es,  
lo que arde tras el vidrio  
empañado de los días,  
la piel que nunca tocaste  
pero cuya ausencia   
talla grietas en tu carne.

¿Es real lo que se sueña?  
¿O el deseo es un espejismo  
que nos arrastra,  
como el mar arrastra la sal  
sin hacerla suya?

La ciudad se alza,  
helada y exacta,  
pero en las esquinas  
una ráfaga de sombra  
recuerda la forma de un rostro  
que ya no habita el tiempo.

Porque vivir es esto:  
mirar lo inaccesible  
y amarlo hasta que duela,  
hasta que el ansia nos convierta  
en luz y cicatriz.

La sombra persiste,  
como un eco de luz  
en la carne del viento,  
como un cuerpo desnudo  
que amó demasiado  
y no supo morirse del todo.

Aquí, donde el tiempo  
es un pájaro ciego  
y la sed no conoce  
el alivio del agua,  
me alzo en la grieta  
entre lo que fui   
y lo que me han dejado ser.

La realidad es un muro  
con la cal descascarada   
de nombres prohibidos.  
El deseo, un incendio  
que arde en la lengua del sueño.

Nadie regresa de su propia nostalgia  
sin llevar en los ojos  
un mapa de ruinas.

Pero hay un filo en la noche,  
un resquicio donde la herida   
se torna sendero,  
y yo, que he aprendido   
a bailar sobre espejos,  
sigo mordiendo la fruta imposible.

La vida es un animal de sombra,  
una fiera que acecha   
en la esquina del tiempo,  
con los ojos abiertos de par en par,  
esperando el mínimo temblor en la carne  
para hundir sus dientes en el deseo.

El deseo,  
ese relámpago que parte en dos la noche,  
ese latido que insiste,  
que persiste,  
que arde en la lengua del viento  
aunque todo lo demás sea ruina.

Pero la realidad,  
oh, la realidad es un muro gris,  
un otoño sin fin,  
un dios ciego que dicta   
las reglas del tedio  
y las firma con su garra de hielo.

Entonces, ¿Qué hacer?  
¿Conformarse con la llaga de lo tangible,  
con el agua detenida de los días iguales?  
¿O seguir buscando la grieta,  
la rendija luminosa  
por donde el deseo se cuele  
como un ladrón  
a incendiarlo todo?

Que el mundo nos niegue,  
que nos destierre   
de su geometría exacta,  
nosotros seguimos siendo hambre,  
seguimos siendo fiebre.  
Que nos arranquen la voz,  
y seguiremos soñando  
con la boca sellada.