Desde la A de Abandono hasta V de Vulnerabilidad he pasado por todos los sentimientos... Así comienza mi periplo, mi errático vagabundear por las esquinas del alma, desde los actos internos e invisibles hasta los patentes y públicos encuentros con los otros. Hoy son granos de arena en un montón de letras, de dunas, de capítulos.

Desde el abandono y el desamparo hasta la vulnerabilidad y la independencia, hay muchas cosas en la vida que son erráticas. Es difícil seguir las tendencias del mundo, y eso es lo que puede resultar tan duro de ser una persona abandonada. Es posible que estés vagando por los rincones del alma. No sabes cómo reaccionar ante el estado actual del mundo y no sabes a quién escuchar. Estás en el borde de tu asiento, y no estás seguro de si vas a salir con vida. Estás de viaje y no sabes si saldrás con vida.

Del abandono a la vulnerabilidad, analizamos cómo las personas abandonadas pueden cobrar nuevas vidas.
Algunas personas están perdidas, sin un hogar ni una razón para mantenerse a salvo. Son como un libro abierto que se ha dejado a un lado de la carretera. Son una sombra de lo que fueron, un recordatorio de que podemos ser tan malos y tan buenos al mismo tiempo.
Esta es la historia de una de esas personas, una mujer abandonada por su marido. Es una vagabunda, una sombra de lo que fue, y no está acostumbrada a estar sola. No está acostumbrada a los riesgos que conlleva ser humano. Así que ocupa espacio en los rincones de su alma, donde pueden ser erráticos vagabundeos. No está acostumbrada a los cambios que conlleva ser humano, pero no puede evitar tomar espacio en los brazos de lo desconocido.

Desde un simple acto de abandono hasta una vulnerabilidad con la que puede ser difícil lidiar, muchas personas atraviesan un proceso de abandono. Este proceso puede ser dramático, ya que hay un nuevo nivel de abandono. o puede ser menos dramático, ya que hay un proceso repentino de vulnerabilidad. El aspecto dramático del abandono es que suele ser físico y emocional, y suele ir acompañado de un vagabundeo anerrable por los rincones del alma. Es este vagabundeo el que puede ser tan difícil de manejar, ya que puede conducir a una serie de problemas. Un problema con este tipo de abandono es que a menudo es muy difícil encontrar un lugar al que ir, ya que no estamos acostumbrados a estar solos. Otro problema de este tipo de abandono es que a menudo es demasiado difícil encontrar una forma de mejorar, ya que no estamos acostumbrados a ser mejores. Por último, está el problema del abandono, que a menudo es tan difícil de afrontar que puede causar daños físicos y emocionales.